lunes, 16 de enero de 2017

Ponencia Orgánica

INTRODUCCIÓN.-

Habría que preguntarse si, en los casi 137 años de existencia del PSOE todos los cambios realizados han servido para adecuar su organización a cada tiempo histórico para responder a los requerimientos y a las demandas de la ciudadanía en cada etapa. Y vistos los acontecimientos en los que estamos sumergidos actualmente, con la menor tasa de intención de voto de la historia democrática de España y la mayor división interna entre la militancia y la dirección, parece que la respuesta se orienta hacia que no siempre el socialismo democrático ha sabido entender e interpretar con acierto los hechos históricos de cada época.

Siendo conscientes de que el PSOE ha introducido en su dilatada historia reformas en su organización para introducir listas con representación para las minorías, regular las corrientes internas de opinión y formas de participación sectorial, en celebrar Congresos donde se elige de manera directa y separada la Secretaría General, garantizar la igualdad de género en las normas internas o celebrar primarias para elegir a la persona candidata de la Presidencia del Gobierno. No es menos cierto, que no se han realizado los cambios desde  un  análisis crítico de toda una época. Y por ello estos cambios, que debían haber supuesto la modernización del Partido y por ende de la socialdemocracia, han degenerado en la pérdida de democracia interna, participativa y deliberativa que nos tiene sumido en la ruptura del reconocimiento de la militancia como unidad básica del socialismo.

En este sentido, hace ya mucho tiempo que en los Congresos no se discute sobre la viabilidad del Socialismo Democrático como proyecto político trasformador, de su capacidad o incapacidad de atraer a la mayoría social de la población.

Desde que Felipe González dejó de ser Secretario General en 1997, la deliberación sobre las ideas ha sido sustituida por la búsqueda de liderazgos que marcaran el camino del gobierno y hacer posible el aforismo: “somos un partido de gobierno” y para ello, se ha sorteado la definición y el límite del ideario socialista en beneficio de intereses territoriales y/o personales. Lo que ha llevado a adoptar decisiones verticales en virtud de los intereses de los territorios y sus respectivas “baronías”.

Ha cobrado fuerza la verticalidad en detrimento de la horizontalidad, es decir, la oligarquización en la toma de decisiones ha sustituido a la democracia participativa y deliberativa en los posicionamientos políticos y con ello, la vida interna del partido ha quedado diluida, así como el debate ideológico. Lo realmente importante, el espacio ideológico ha enmudecido a favor de un modelo presidencialista que lamina cualquier intento de fortalecer la democracia interna.

Lamentablemente, el procedimiento de primarias no ha ayudado a extender la democracia deliberativa en los órganos de toma de decisión, ni ha servido para integrar a las minorías discrepantes en las estructuras orgánicas e institucionales, más bien ha sido utilizada para consagrar al líder y convertir a la militancia en una clase subordinada dependiente. No basta con aseverar: un militante, un voto,  es necesario pero no suficiente para democratizar el partido, sino que se hace necesario establecer mecanismos que garanticen mayores cotas de inclusión en los diferentes ámbitos de la vida orgánica e institucional del Partido.

Igualmente, habría que analizar las causas que propiciaron la pérdida de las elecciones de 1996 y no permitió revalidar un nuevo gobierno de Felipe González. Cierto es que se perdió ante el PP por solo 290.328 votos de diferencia a pesar de lo mucho acaecido durante el periodo de gobierno socialista -renuncia al Programa Máximo, a elaborar una estrategia de tránsito hacia el Socialismo, el  proceso de privatizaciones iniciado con Felipe González y que continua José M.ª Aznar poniendo la propiedad pública de los bienes de producción y servicios en manos privadas o, los escándalos vinculados a la corrupción, tráficos de influencia o extorsión de Estado- lo que hace muy coincidentes a un Partido Socialista y otro conservador.

Quizás estos  hechos propiciaron que en el el 34 Congreso Federal  (junio de 1997) no se trataran las razones de peso por las cuales el PSOE se desplomó en las urnas y dejó de ser el partido de referencia para amplias capas de la sociedad y particularmente, para las clases trabajadoras.

El PSOE ha sido siempre reconocido como el Partido del cambio, de la modernidad, del progreso y de los avances democráticos y sociales y para recuperar el espacio perdido, no podemos dejar de reconocer que existe un amplio consenso social sobre la necesidad de acometer cambios en la forma de ejercer la política y la de definir un proyecto socialista para las clases trabajadoras y la mayoría social centrado en una izquierda transformadora.

Máxime cuando corren malos tiempos para las clases trabajadoras en general y particularmente para la militancia socialista, que tras la derrota electoral de 2011 y sucesivas, y a pesar de la tremenda indignación social provocada por las políticas regresivas y antisociales del PP, vemos como el PSOE no solo no recupera la confianza de la ciudadanía, sino que cada día que pasa pierde afiliación, simpatías, votantes y se sumerge en un proceso de degradación y descrédito ante la militancia.

Es lógico que así ocurra porque el Partido no plantea a la sociedad auténticas alternativas al liberalismo imperante, más bien todo lo contrario, hasta facilitar el gobierno la la derecha más corrupta de la democracia española.

La ciudadanía no percibe diferencias entre las recetas del PP y los parches a esas recetas que estamos planteando, observan que hemos perdido la iniciativa política y desconfían porque cuando gobernamos observan complacencia con el ideario neoliberal que debilita nuestra acción política para hacer efectivos nuestros programas electorales y caemos en contradicciones difíciles de asimilar, porque incrementan las desigualdades (privatizaciones, bajadas de impuestos, desregulaciones financieras y laborales, etc): No hacemos en el gobierno lo que se dice que se va a hacer cuando se está en la oposición, mostrando buena cuenta de ello tras los acontecimientos precipitados en el Comité Federal del pasado 1 de Octubre y posterior, en el que es obligado a dimitir, en primera instancia,  al primer Secretario General de la historia elegido por sufragio universal de la militancia y la posterior abstención para favorecer el gobierno del PP.

Da la sensación que las direcciones del Partido desde 2011, han estado y están instaladas en la inacción, en dejar pasar el tiempo, a ver si el tiempo trae soluciones y una nueva oportunidad de gobernar mientras estamos instalados en la que llaman una oposición responsable, para demostrar que somos un partido de gobierno.

Debemos de rescatar la iniciativa política, el tiempo de actuar, de llevar  a cabo todas aquellas reformas y adaptaciones internas que permitan que el PSOE siga siendo una organización útil para las clases trabajadoras y una organización que de respuestas adecuadas a las expectativas de participación y compromiso de la militancia y del conjunto de la ciudadanía, por lo que se hace preciso reconocer la vigencia del Programa Máximo.

El PSOE desde su fundación, siempre tuvo un Programa Máximo, breve pero muy claro, decantándose a favor de una sociedad sin clases, por la propiedad social de los medios de producción y de consumo, para lo cual es indispensable lograr el poder político de la clase obrera.

RECUPERAR EL PSOE PARA REGENERAR LA POLÍTICA.

El estallido de la crisis, que ha puesto en entredicho todo el proyecto social del Estado de Derecho,  ha causado una enorme regresión y desigualdad en la sociedad y generado un profundo dolor entre las clases trabajadoras y más desfavorecidas, también ha puesto de manifiesto ante la ciudadanía muchas carencias, renuncias, cobardías y hasta connivencias o incapacidad política que dieran un respuesta adecuada y justa. Pero lo peor de ello, es que  se hace el análisis de la lógica del sistema afirmando que proviene de los postulados de la propia economía y lo hemos aceptado, cuando el problema no es tanto la economía como las decisiones tomadas por los gobiernos y la carencia de alternativas de transición para el reparto y redistribución de la riqueza, el control social de los medios de producción y un desarrollo más sostenible y equitativo, habiendo alternativa por la izquierda que sitúe a las políticas y a las políticas públicas como impulsoras de progreso económico y social.

Ello ha propiciado que la ciudadanía de diversa procedencia  aglutinada en diferentes plataformas, mareas o círculos, etc, manifestara un evidente rechazo no solo a las políticas aplicadas, sino al carecimiento de alternativas que propicia  sometimiento de los mercados, devaluación democrática y por ende, rechazo a la práctica política al uso de partidos y políticos.

Critican que sus representantes políticos no mantengan la coherencia y formulen alternativas sólidas y válidas para el bienestar de todos, descalifican comportamientos de cargos públicos que se aferran a privilegios y eluden el control social que resultan inadecuados en los representantes de la soberanía popular.

Es una llamada de atención que los socialistas no nos podemos permitir y ante la que es indispensable reaccionar desde los valores históricos del socialismo democrático, planteando las alternativas e iniciativas que sintonicen nuevamente con la mayoría social que rechaza privilegios, que pide transparencia y control frente a la imposición de los poderes opacos y de los intereses de los poderosos. Quiere que se aclaren responsabilidades sobre las decisiones y gestiones de las entidades financieras y otros ámbitos causantes de la crisis, reclama honestidad, ejemplaridad, compromiso y rendición de cuentas a gobernantes y cargos públicos y pretenden acentuar la acción pública y colectiva para transformar la sociedad.

No seremos alternativa creíble sin recuperar el pleno sentido de la política democrática como compromiso ético y cívico con la voluntad general y el bien común, siendo necesaria una profunda rectificación en el ámbito político y orgánico para reiniciar el proyecto socialista, recuperar compromisos con la izquierda para liderar la salida de la crisis, reconstruir el Estado social y democrático que el PP ha destrozado, reafirmar los valores de la igualdad real que supone el  republicanismo y laicismo y plantear un federalismo cooperativo e integrador en la toma de decisiones y de representación en los órganos de participación y decisión interna del partido.

Tenemos que incorporar en la conciencia colectiva de la ciudadanía que para los socialistas, la transparencia y la rendición de cuentas son bases incuestionables de regeneración de la política y por ello, reconstruir el PSOE es cambiar el funcionamiento del Partido y acentuar la democracia interna en el debate y la toma de decisiones, con más autocrítica, confrontación interna de ideas y posiciones, contrastes de alternativas para que desde la pluralidad de sensibilidades y propuestas conformar el proyecto convergente y la estrategia de equipos y liderazgos.

Las fuertes derrotas electorales desde 2011 ponen en cuestión una de las bases principales de la actual Gestora (dirección), que el PSOE no puede ser solo un partido de cuadros, sino que debe seguir desarrollándose en/y con su origen obrero y de lucha de las clases populares por la igualdad, la libertad y la justicia social. Hacen muy necesaria la autocrítica y nos sitúan ante la enorme responsabilidad de refundación de la socialdemocracia y la izquierda y la recuperación de nuestros valores e identidad, de reformulación de nuestro proyecto socialista, de renovar equipos,proceder al relevo de dirigentes y de cambiar profundamente el funcionamiento de nuestro Partido para abordar nuevos tiempos, nuevos retos y liderar alternativas de progreso social y económico.

Recuperar la credibilidad de la sociedad en el PSOE, nos debe obligar a actuar en coherencia entre ideología y praxis en la línea de la declaración de principios y valores socialistas, trabajar por la acción transformadora de la política para el bienestar y el progreso de la gente y reconocer que estamos en el umbral de un cambio social con nuevos paradigmas de representación y participación ciudadana, por lo que no podemos estar ausentes de las reivindicaciones que expresan muchos de los grupos y plataformas cívicas, a las que hemos de exponer nuestras iniciativas, sugerencias y en muchos de los casos, trabajar con ellos y asumir sus propuestas.

UN PARTIDO ABIERTO, PLURAL, PARTICIPATIVO Y DEMOCRATICO

Los socialista somos parte de la ciudadanía que expresa su decepción por la ausencia de alternativas al retroceso que nos aboca el neoliberalismo económico y político, por ello hemos de recuperar el espacio y credibilidad perdida y  reencontrarnos con los sectores sociales de los que nacen y a los que se dirigen las políticas pensadas desde la izquierda.

Hemos de abordar con determinación nuestras insuficiencias y  resolver los problemas planteados con más democracia. La ciudadanía ademas de tener el derecho de elegir a sus representantes públicos, tiene derecho a participar en la elaboración de las políticas y los dirigentes tienen la obligación de respetar los programas electorales y responder de sus actos.

La dignidad de las personas, el progreso colectivo y la justicia social son irrenunciables. Y si una Ley o norma  no resultan ya adecuadas para los intereses colectivos, hay que cambiarlas. Igualmente hay que superar las restricciones impuestas al sistema democrático establecidas hace ya más de tres décadas en Constitución del 78, sobre las que los diferentes gobiernos del PP han profundizado.

Cambiar la legislación electoral y de toma de decisiones haciéndola más democrática y participativa, con limitaciones de mandatos, listas abiertas, segundas vueltas y referéndum vinculantes, contribuiría a una mayor transparencia institucional, a mejorar la democracia interna en los partidos políticos y a recuperar los vínculos entre representantes y representados.

La militancia socialista con su trabajo y sacrificio, somos los depositarios de una tradición histórica de lucha por la paz, la democracia, la libertad, la justicia social y la igualdad. Hoy mas que nunca, la militancia debe tomar la palabra y romper las barreras internas que restringen la participación. Estamos comprometidos con los valores socialistas y queremos elegir de forma directa y a todos los niveles, a nuestros dirigentes y representantes con claras convicciones de izquierda para un mundo mejor.

Las clases trabajadoras, los intelectuales, el pueblo en general necesitan al PSOE, más PSOE, y solo la militancia, los simpatizantes y los sectores populares de izquierdas son dueño de sus destinos. Hay por tanto motivos para luchar y para la esperanza, recuperando el potencial movilizado del socialismo democrático para vertebrar la mayoría social de izquierdas. Para lo que es preciso una transformación en profundidad de nuestra organización y activar todas sus potencialidades.

El PSOE debe dejar de ser un partido solo de cuadros y dirigentes y fortalecer su base en el movimiento obrero y la lucha de clases por la igualdad,  la libertad, la equidad y la justicia social, porque somos un partido de masas comprometido con la mayoría social, plural por la emancipación, la transformación y el progreso social.

En consecuencia con ello, la democracia interna y el funcionamiento orgánico tiene que corresponderse con nuestra historia d partido abierto, participativo, donde las propuestas se debatan, se integran y se transforman en decisiones adoptadas democráticamente, sin que la opinión de la mayoría excluya la integración de las minorías internas, pues el bloque social que nos apoya se compone de grupos diversos con propuestas e intereses plurales.

Es un tremendo error orientar el funcionamiento del Partido desde un liderazgo presidencialista y su entorno de centralidad de las decisiones, la acción y los mensajes. Ello impide la iniciativa y la capacidad de propuestas de la militancia y simpatizantes, además de reducir la pluralidad interna del Partido como generadora de ideas, iniciativas y propuestas y nos desconecta de la mayoría progresista y de cambio social.

Si las bases dejan  de ser referentes sociales del proyecto socialista si se adulteran los valores del socialismo democrático y adulteran, según intereses, las resoluciones de los Congresos y órganos de decisión y se difuminan las estrategias y objetivos, se prolongará la desafección ciudadana, lo que acarrea su retracción y conduce a permanentes derrotas electorales.

REORGANIZAR EL PSOE PARA REFUNDAR LA SOCIALDEMOCRACIA Y LA IZQUIERDA

Nos encontramos en una etapa de la historia donde el neoliberalismo ha impuesto su modelo capitalista y político y ha generado la conciencia colectiva de que es la única alternativa viable para el crecimiento económico y el desarrollo social, desplazando a la izquierda en general y al socialdemocracia en particular, del atisbo de alternativa viable ante las desalmadas políticas de la derecha. Lo que nos sitúa en una necesaria refundación del proyecto socialista y de la izquierda, que debe pasar por recuperar la identidad y los valores históricos del socialismo democrático.

Para ello, parece necesario renovar los equipos procediendo al relevo de dirigentes y adecuar con profundidad el funcionamiento interno del Partido. Pero volveríamos a cometer un nuevo error que nos alejaría de la realidad social, si -con el pretexto de mirar al futuro o hacer un PSOE fuerte y unido desde la visión sesgada de la actual élite dirigente- se proyecta el criterio de la nacionalidad y se impone una fallida salida a la actual crisis política y orgánica e incongruente con el compromiso socialista.

La democracia interna y el funcionamiento orgánico del partido, debe corresponderse con su trayectoria histórica de partido abierto, plural y participativo, donde las diferentes sensibilidades contrastan propuestas y se integran en una decisión adoptada democráticamente, sin que la opinión mayoritaria excluya la integración de las aportaciones minoritarias , al corresponderse con los intereses y propuestas del bloque social de progreso que nos apoya.

En ningún momento, el PSOE debe reconocer ni aceptar liderazgos mesiánicos que suplanten a los principios ideológicos y a los principios democráticos. Las adhesiones y fidelidades personales inquebrantables basadas en intereses diversos, debían desaparecer definitivamente del escenario orgánico y político en el PSOE.

Nuestras carencia internas trascienden hasta la ciudadanía y producen un preocupante desinterés y desconfianza social hacia el Partido y los partidos y profundiza en la mala imagen de la política, suponiendo un déficit democrático insostenible y de peligroso alejamiento de la ciudadanía y la militancia.
Una organización que renuncia a incidir en su entorno más inmediato o que sea percibida con desconfianza y como parte del problema por la ciudadanía, no tiene sentido y no tiene soporte estatutario en el PSOE. Se trata de devolver la ilusión en un verdadero proyecto de izquierdas a la militancia y simpatizantes socialistas que que ésto vuelvan a sentirse motivados para transmitir las ideas de progreso y cambio hacia su entorno más inmediato.

Se trata por tanto, de la necesidad de ampliar la democracia interna, participativa y deliberativa y, que todos y cada uno de los órganos de dirección recuperen y ejerzan plenamente, con el rigor de la ética, las funciones que tienen encomendadas. Las comisiones ejecutivas no tienen encomendada entre sus funciones el suplantar otros órganos superiores de participación y decisión del partido. La totalidad de los poderes del Partido no deben acumularse en las figuras de las secretarías generales y sus ejecutivas y menos aún, concentrase en la figura de uno o varios candidatos electorales o personas ya elegidas, quienes desde arriba impartirán la verdad verdadera. Las comisiones ejecutivas en sus diferentes ámbitos, deben ser la expresión de la realidad plural interna de la Organización, al igual que el resto de órganos deliberativos y ejecutivos.

PROPUESTAS PARA ORGANIZAR UN NUEVO MODELO DE PARTIDO

El PSOE es un partido marcado por un vasto carácter federalista en su composición y estructura territorial y en sus principios políticos, por lo que hay que aplicar dichos principios a todos los niveles, garantizando que las decisiones y opiniones de las direcciones políticas e institucionales se vayan conformando con las que surgen libremente desde las bases. La democracia orgánica en un partido democrático, no solo se mide por su naturaleza representativa sino también por su carácter participativo y deliberativo formando parte de un todo  indivisible.

Hemos de situarnos en la realidad de los nuevos paradigmas del siglo XXI, con los valores propios del socialismo: el internacionalismo humanista y el respeto universal a la diversidad y a toda la ciudadanía. Para ello, la articulación de una potente ala de izquierdas en el PSOE reequilibraría esos déficits y motivar a un electorado muy ampliamente alejado de las posiciones gnomónicas en la dirección del Partido.

Además la actual coyuntura, en la que venimos perdiendo elecciones tras elecciones, militantes, espacio político en el nuevo espectro social y carentes de dirección política invita a considerar indispensable  una amplia regeneración y transformación que debe abarcar diversos ámbitos, desde la manera de interpretar la política, pasando por la forma de comunicarnos, relacionarnos y contactar con la sociedad, hasta estructura interna de funcionamiento.

Muchas son las voces que desde dentro y fuera del Partido vienen reclamando una regeneración democrática y la democratización de la estructura de funcionamiento. Nuestra militancia se siente mayor de edad , con mayor capacitad de decisión y reclama con claridad hacerse oír en los órganos de decisión y debate.

El mundo en el que vivimos hoy, nada tiene que ver con el del inicio de la andadura democrática vigente. Hoy en día los modernos medios de comunicación permiten la expresión directa e inmediata de las personas, así como un flujo de información mucho más ágil, amplio, diverso y multidireccional. Estos nuevos medios de comunicación de masas ha contribuyen ea democratizar la expresión y difusión de la palabra, de la opinión, lo que aporta una nueva percepción de la realidad que debe verse reflejada en las estructuras de nuestro partido. La ciudadanía de hoy, y la militancia socialista no es menos, se ha acostumbrado a expresarse públicamente y a diario y quiere ser oída.

Por otra parte, la corrupción en todos los ámbitos y particularmente en el seno de los partido, ha generado entre otras, la tendencia a considerarla como un mal endémico a la política que desilusiona, desacredita la acción política y se tiene la percepción de que no forma parte de la solución de los problemas, por lo que se abunda en la desafección social.

Analizada de manera somera la incidencia que la coyuntura histórica en la que nos encontramos tiene sobre el conjunto  de la sociedad, sobre la política como acción transformadora para el bienestar y sobre los partidos como herramientas para mejorar las condiciones de vida de la ciudadanía, es momento de afrontar con energía y voluntad las propuestas de transformación que debe afrontar nuestro partido para adecuarse a los tiempos, responder a las expectativas de nuestra militancia y del conjunto de la ciudadanía para convertirse en un partido moderno que sea fiel reflejo de la sociedad a la que aspira representar, dirigir y mejorar.

Propuestas:

Desde hace mucho tiempo, la militancia viene demandando el fin del voto delegado en los órganos de decisión, principalmente en los congresos, y para asuntos referidos a la elección de cargos orgánicos principales (secretaría general) y candidaturas electorales, así como la toma de decisiones de gran calado, por lo que hay que favorecer que los órganos de dirección del partido, a todos los niveles, estimulen el debate democrático abierto a la participación, así como a la necesaria renovación de ideas y de personas.

Es verdad que en los últimos tiempos se han dado pasos en la buena dirección, como la celebración de primarias para la elección de la secretaria general, la candidatura a la presidencia del gobierno y a las municipales en municipios mayores de 20.000 habitantes. Avances que nos han convertido en el partido que más voz ha dado a la militancia de manera real y con garantías, sin embargo no es suficiente porque la militancia ansía más capacidad de decisión y de participación que debe hacerse efectiva, pues es la base y la razón de la existencia y pervivencia del partido.

Garantizar el pluralismo interno y el respeto a las minorías en todos los órganos ejecutivos, deliberantes y de control del Partido. Para  ello se aplicarán formulas de mayoría corregida que permitan integrar la diversidad, teniendo en cuenta criterios de proporcionalidad, para evitar monopolios y exclusiones.

Elección mediante el método de elecciones PRIMARIAS de los candidatos a cargos públicos u orgánicos representativos. Las elecciones primarias internas se deben utilizar para elegir los candidatos a la Secretaría General del Partido. Para Presidente de Gobierno, Presidentes de Comunidades Autónomas y Alcaldes de poblaciones de más de 10.000 habitantes. Han de ser abiertas y a dos vueltas cuando se presenten dos o más candidatos.

Las primarias no deben exigir la presentación de avales de la militancia del censo real de cada ámbito que corresponda en cada proceso, por lo que se hace indispensable una correcta actualización de los censos de militantes y transparencia en el uso de los mismos.

Elección de los cargos de representación orgánica e institucional por el sistema de listas abiertas en las asambleas de cada agrupación con factor de corrección.  Los/as candidatos se autoproponen o son propuestos a las agrupaciones provinciales por sus agrupaciones locales. Luego las agrupaciones provinciales hacen públicas las listas de posibles candidatos/as y finalmente la militancia en sus respectivas agrupaciones los votan a través del procedimiento del voto secreto y en urnas.

Promocionar y favorecer la participación de la militancia garantizando la consulta sobre cuestiones fundamentales no contenidas en las resoluciones de los congresos ni  en los programas electorales, tales como pactos electorales, modelo territorial, reformas constitucionales, etc.

Reconocer la pluralidad y diversas sensibilidades internas en el Partido y favorecer la organización de Corrientes de Opinión, para lo que sería preciso dotarse de un Estatuto de las Corrientes de Opinión del PSOE, en desarrollo del Art 4 de los actuales Estatutos Federales del partido y garantizar la presencia con voz propia en los órganos de participación y dirección en los diferentes ámbitos territoriales.

Modificar y flexibilizar los reglamentos de Asambleas y demás órganos de participación y decisión para favorecer el debate político, garantizar la pluralidad, la participación, la información y el control de los militantes y propiciar doble turno de réplicas de la militancia.

Aplicar el principio de incompatibilidad de cargos orgánicos e institucionales en los mismos ámbitos evitando la acumulación y concentración de poder en pocas manos.

Limitación de mandatos, tanto institucionales como orgánicos, a un máximo de 2 mandatos y 8 años.

Obligatoriedad de que todos los cargos públicos y orgánicos del Partido rindan cuentas de su gestión ante los órganos que los han elegido.

Establecer y regular la capacidad de la propia militancia para revocar los cargos electos aún dentro del período para el que fueron elegidos.

Realización de asambleas abiertas y periódicas, para afiliados y no afiliados, sobre temas de actualidad y de interés social general en cada ámbito.

Establecer planes de trabajos periódicos en cada agrupación socialista (Casas del Pueblo) que contengan como mínimo para la militancia y simpatizantes la formación política y el conocimiento de la historia del Partido, así como  que posibilite la participación ciudadana y el desarrollo de actividades para lo que se recomienda, crear en cada Agrupación Local una asociación cultural que lleve el nombre común de “Casa del Pueblo”, abiertas en miembros a la ciudadanía progresista, para organizar actividades culturales, de formación, con los jóvenes y con la colaboración de movimientos ciudadanos, ONG’s, asociaciones vecinales, culturales o formativas.

Favorecer la participación de la ciudadanía en la vida del partido mediante un censo de simpatizantes actualizable anualmente. Los simpatizantes tendrían derecho a voto en las elecciones primarias a cargos institucionales y, también derecho a voz para expresar sus ideas, propuestas e inquietudes en el seno del Partido.

Aplicar una amnistía general para todas y todos aquellos compañeros que han sido represaliados por motivos exclusivamente ideológicos, incluyendo el sobreseimiento y archivo de todos los expedientes que por esos motivos estén en curso actualmente.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Documentación que se aporta ante el Comité Federal del próximo día 1 de octubre próximo.


En la reunión de la Coordinadora territorial de Izquierda Socialilsta de Andalucía del PSOE, celebrada el día 24 de septiembre de 2016, en la Casa del Pueblo de Villa del Río (Córdoba), se acuerda solicitar a la Comisión Permanente Federal de la “Corriente”, que presnte la documentación que se aporta ante el Comité Federal del próximo día 1 de octubre próximo.

1.- El PSOE no puede permitir ni siquiera con la abstención que un gobierno del actual PP y encabezado por Mariano Rajoy siga gobernando, por ser los responsables de los más fieros ataques a las clases trabajadoras y al conjunto de la sociedad, mediante los recortes en educación, sanidad, derechos sociales, laborales y civiles, privatizaciones, bajos salarios, desigualdades, en definitiva un recorte sin precedentes en el Esta de Bienestar, que expresaran los síntomas decadentes del modelo corrupto y mafioso de quienes nos llevan gobernando casi cinco años en favor de las entidades financieras y las grandes corporaciones empresariales.

Nuestro Partido, que es el que más ha hecho par las conquistas sociales hacia el Estado de Bienestar que la ciudadanía reclama, referente en la defensa de los derechos a la asistencia universal y gratuita de las cuestiones sociales básicas, que había representado una conquista del movimiento socialista junto con los sindicatos y los gobierno del PSOE, tiene que seguir en la línea de lucha por el avance del socialismo, tanto si gobernamos como si no y, no podemos ser colaboradores de la corrupción, las mentiras, los recortes  y del grave deterioro del nivel de vida con el que el gobierno del PP ha castigado al pueblo trabajador y a los menos favorecidos.

Solicitamos a la Dirección que abra el debate a las bases para analizar la situación con el objetivo de ofrecer soluciones democráticas y participativas a los graves problemas que afectan a la sociedad como se expresan en los apartados que siguen:

a) El programa socialista como respuesta a las cuestiones sociales y económicas.
b) El Federalismo  la democracia como alternativa a los conflictos territoriales.

Aportamos propuestas para el debate de los aportados mencionados que han sido aprobados en debates previos.

2.- Proponemos la consideración urgente de iniciar un debate interno en la “corriente” que posibilite en el menor plazo posible, construir una sólida referencia de la izquierda y del proyecto político socialista. Para lo cual apuntamos, darnos un plazo para la convocatoria y desarrollo de los trabajos de reflexión en los territorios y poder concertarlos en una reunión federal posterior.

3.- Valoramos las iniciativas que desde diferentes plataformas socialistas en toda España, se están poniendo en marcha en defensa de una alternativa de gobierno al PP. En el mismo sentido, consideramos igualmente interesante la posibilidad que desde la Comisión Permanente, junto con los/as delegados/as de IS en el Comité Federal hagan un llamamiento a concentrase a las puertas  de Ferraz en apoyo a la alternativa de gobierno.

4.- Comunicado público de IS PSOE Andalucía aprobado:

Izquierda Socialista de Andalucía (IS PSOE – A) manifiesta su apoyo al Secretario General Pedro Sánchez –a pesar de que no fue nuestro candidato a la secretaría general del Partido- en su estrategia de rechazo a la investidura de Rajoy y a un gobierno del PP.

Apoyamos igualmente la hoja de ruta diseñada por Pedro Sánchez, por intentar un gobierno alternativo al PP, facilitar la participación y la consulta a la militancia sobre las grandes estrategias y por defender las primarias como modelo de elección de la secretaría general.
Para IS PSOE A, el Secretario General atiende el mandato vigente del Comité Federal de 28 de diciembre pasado, a la vez que observa el sentir mayoritario de la militancia socialista y el compromiso con la mayoría social quienes el pasado 26J abrimos una puerta a la posibilidad del gobierno alternativo y de cambio que con urgencia necesita el País.

Hacemos igualmente, un llamamiento a la lealtad institucional y a la coherencia de los dirigentes territoriales para que dejen al secretario general liderar las estrategias de pactos y acuerdos  de gobierno y dediquen sus esfuerzos a garantizar en sus territorios la igualdad, los derechos sociales y democráticos y la justicia social.

Censuramos toda iniciativa tendente a situar al PSOE en una oposición útil, desde donde no es posible la transformación de las injusticias sociales y las desigualdades, ni la emancipación de las clases trabajaras. Y reclamamos a quienes la plantean y al Comité Federal del próximo día 1 de octubre, que dirijan sus objetivos para sacar al Partido Popular y sus políticas corruptas de las Instituciones y del Gobierno de España.

La falta de unidad manifiesta entre los dirigentes territoriales en torno al liderazgo federal del PSOE y con el posible proyecto de gobierno alternativo al propuesto por la derecha neoliberal del PP, agrava la situación política y electoral de España y con ello, persisten las desigualdades, los déficit en libertades y derechos sociales y democráticos y la corrupción instalada en las instituciones y en el propio partido del gobierno, que tanto dolor ha causado a miles de trabajadoras y trabajadores, a las clases populares y más vulnerables del País.

Las continuas salidas de tono de destacados dirigentes y conocidas voces del PSOE, trasladan a la opinión pública que el secretario general Pedro Sánchez, no cuenta con el apoyo del Partido y sigue una estrategia errónea, lo que fortalece a la derecha al dar la sensación de formar parte de un partido fragmentado  y produce el distanciamiento entre la militancia y los intereses territoriales y/o personales que puedan representar.


sábado, 2 de julio de 2016

IZQUIERDA SOCIALISTA PSOE ANDALUCÍA EXIGE LA CONVOCATORIA DE UN CONGRESO EXTRAORDINARIO ANTE LA DEBACLE ELECTORAL DEL 26 J

Los resultados electorales del 26J, aunque hayan supuesto la pérdida de 105.000 votos para el PSOE y el incremento de 590.000 para el PP, propician en la práctica un empate técnico entre las derechas y las izquierdas. (11. 287.829 votos las izquierdas y 11.394.829 votos las derechas. 481,839 CDC. Diferencia: 106.420 votos). En cuanto al número de escaños: 167 las izquierdas. 175 las derechas. CDC: 8

El partido más votado ha sido el PP, lo que le otorga el derecho y la responsabilidad de formar gobierno desde su vertiente política neoliberal. Para IS PSOE es inconcebible que el PP, partido que ha protagonizado el mayor fraude político, que ha generalizado la corrupción llevándola hasta las Instituciones y al propio Partido, que ha perpetrado la mayor sustracción de libertades y derechos sociales de la historia democrática de España  y que ha conspirado desde el Ministerio del Interior contra el Estado de derecho, pueda formar gobierno y menos, por la acción u omisión del PSOE, a quien exigimos que bajo ningún concepto lo permita, circunstancia que el PSOE no debe pasar por alto.

Al mismo tiempo y sin tapujo alguno, asumimos la voluntad democrática del pueblo de España que le otorga la condición de partido más votado y por tanto, el derecho a intentar formar gobierno.

Si el PP fracasa en su propósito de formar gobierno, la izquierda tiene legitimidad electoral suficiente para sondear la posibilidad de un acuerdo al servicio de la mayoría social donde el programa socialista  determine el camino de la igualdad, la libertad y la justicia social.

No deseamos un nuevo proceso electoral, pero tampoco renunciamos al derecho de intentar posibilitar ese gobierno del cambio al servicio de las personas y especialmente de las más vulnerables y desfavorecidas.

Dicho esto, nos encontramos ante un auténtico batacazo electoral del PSOE en el conjunto de España y particularmente, en Andalucía. Lo que ha propiciado el incremento del respaldo electoral al PP – A, que ha subido casi 700.000 votos en relación a las anteriores elecciones del 20D , mientras que el PSOE pierde 105.984 votos.

La estrategia electoral del PSOE-A, que sustentada en el miedo contra UNIDOS PODEMOS ha producido sinergia con el miedo natural de la derecha hacia la izquierda, propiciando no solo, la perdida de 1.062.000 votos a Unidos Podemos, sino que ha movilizado al votante de derechas y ha incrementado la abstención de la izquierda en un 3,3%. 1.188.000 andaluces y andaluzas no votan, casi los mismos votos que pierde la izquierda  (1.168.688). Por tanto, la confluencia de los objetivos electorales del PP-A y del PSOE-A contra Unidos Podemos no propicia el “SORPASSO” de éste, pero hace perder las elecciones al PSOE en Andalucía, su feudo natural.

Otras circunstancias de la estrategia electoral que pueden haber incidido en la continuada pérdida de confianza electoral en el PSOE, pueden estar relacionadas con el carácter meramente personalista de la campaña en torno al liderazgo del Partido en Andalucía, que ha oscurecido a las y los candidatos en favor de la Secretaria General, Susana Díaz y, a que ha sido una campaña desconectada del compromiso que siempre ha mostrado la militancia socialista, por otra parte, cada vez más reducida como consecuencia de la inexistencia de una verdadera estructura de Partido en favor del liderazgo institucionalizado que produce clientelismo político.

En el conjunto de Andalucía, el PSOE ha perdido 105.984 votos en relación al 20D, pero si analizamos las dos elecciones generales bajo el mandato de Susana Díaz como Secretaria General y las comparamos con las elecciones generales de 2011, el peor año electoral del PSOE y bajo el liderazgo en el peor momento de José Antonio Griñan, el PSOE pierde 1.549.171 votos. Es decir, el modelo de Partido impuesto por Susana Díaz, dilapida del patrimonio socialista andaluz 309.834 votos anuales.

Esta realidad nos obliga a afrontar de forma urgente los problemas orgánicos del Partido, de manera sincera, participativa y transparente, que ponga punto y final a la dilapidación del patrimonio electoral, a la decadencia representativa y de identidad política a través de la convocatoria inmediata y extraordinaria del Congreso Federal en base a los principios socialistas y de participación democrática, que construya el nuevo PSOE para una sociedad compleja. Comenzando por poner fin al voto delegado en los órganos de decisión  para  la elección de cargos orgánicos y candidaturas electorales y que evite construir oligarquías de poder y de oposición cerrada a la libre participación  de la militancia en las decisiones políticas importantes.

Desde Izquierda Socialista de Andalucía lamentamos la falta de humildad y de reconocimiento de los hechos que muestran los líderes provinciales y regionales, quienes siguiendo el manual oficial culpan a otros fuera de PSOE, que sin duda los hay,  de los males que aquejan a Andalucía y los/as andaluces y comprometemos nuestro esfuerzo para trabajar en la construcción de un nuevo proyecto alternativo a la derecha y a la liberal socialdemocracia desde la alternativa socialista de la izquierda democrática, más cercana a la realidad social de las mujeres, jóvenes, niños/as, mayores y las clases trabajadoras. En definitiva, un Partido “de y para” las personas, renovado, innovador y participativo.

domingo, 1 de mayo de 2016

IS PSOE Andalucía, ante los datos de la EPA

Los datos de la EPA para Andalucía  en el primer trimestre del año, son relativamente buenos si se comparan con el conjunto de España y se excluyen las características estacionales del mercado laboral andaluz respecto al conjunto del Estado.

Es buena noticia que el paro haya descendido en 9.100 personas, sin embargo y debido a la estacionalidad referida de nuestro mercado laboral, no es posible abordar una serie anual completa de caída del paro, además de que el comportamiento de la caída del paro está directamente vinculada a la caída de la población activa -14.200 personas menos-  y al inicio de los Planes de empleo puestos en marcha por la administración andaluza.

Es un hecho contrastable que baja el paro pero no se está recuperando el nivel de empleo que había antes de la crisis. Produciéndose dos realidad que no pueden obviarse. Por una parte, que cada vez son más las personas paradas de larga duración y mayores de 45 años sin ningún tipo de prestación y el resto de personas paradas con menor cobertura por desempleo que en 2010. a estas personas, la EPA de forma reiterada les está trasladando ala idea de que no vana a tener oportunidades para reincorporarse al mercado de trabajo, que van a carecer de oportunidades a su actividad laboral. En segundo lugar, que el empleo que se genera en muchos casos, obedece a los Planes de Empleo puestos en marcha por las administraciones y por las políticas activas de incentivos fiscales a las empresas o, los trabajadores y trabajadoras empleadas son demandantes de Renta de Inserción como consecuencia de que los salarios de los empleos creados son tan limitados que tienen que ser complementados con otras prestaciones en el mejor de los casos.

Esto nos lleva a concluir, que el empleo que se está generando es además de precario, financiado por los propios trabajadores y trabajadoras con nuestros impuestos. Eso sí, la rentabilidad del rendimiento del trabajo queda íntegramente en el bolsillo de los/as empresarios/as. Por tanto, no hablamos de generar empleo de calidad, sino de extender la precariedad y subsidiariedad del empleo como forma de crecimiento.

miércoles, 30 de marzo de 2016

TRATADO DE LIBRE COMERCIO TTIP

En octubre de 2013, ante la presión social, la UE desclasificó el documento de las negociaciones que ya venían manteniéndose desde 2005 con determinados lobbies económicos para negociar un Tratado de Libre Comercio e Inversión entre la UE y EE.UU.(TTIP) Negociación hasta entonces oculta, “hasta el punto de que el negociador principal de la parte europea reconoció en una carta pública que todos los documentos relacionados con las negociaciones estarían cerrados al público durante al menos treinta años. Concretamente aseguró que esta negociación sería una excepción a la Regla 1049/2001 que establece que todos los documentos de las instituciones europeas han de ser públicos”. Los objetivos del TTIP son: la eliminación de barreras al comercio, arancelarias y no arancelarias, (normativas de aplicación, … ), la búsqueda de convergencia entre ambos sistemas de regulación de la producción, es decir, aproximación de las normas jurídicas estatales que no puedan eliminarse, y la elaboración de normas comunes para ser compartidas, en definitiva pretenden eliminar las barreras reguladoras que limitan los beneficios potenciales de las multinacionales a ambos lados del Atlántico “lo que ya es temible”.
No solo debe inquietar la opacidad y sigilo con que se están llevando a cabo las negociaciones del Tratado, que dejan al margen a los Parlamentos Nacionales, quienes no participan en la negociación ni en el debate sobre la idoneidad del mismo, sino que el 80% de los beneficios previstos resultarán de la reducción de los costes impuestos por la burocracia y las regulaciones, así como la liberalización del comercio en servicios y en la contratación pública, evidenciando que el principal objetivo del acuerdo no es la reducción de aranceles sino la reducción de las normas que regulan derechos, entre otros, los laborales y el suculento mercado que para estas empresas suponen la educación, la sanidad o la acción social. 
En este sentido, la experiencia nos dice que cuando entran en contacto ordenamientos laborales dispares (UE y EE UU) y se deja a la libre elección del capital el lugar para ubicar la empresa o el lugar donde prestar los servicios, se producen tres fenómenos ya habituales en el ámbito de la UE, el dumping social, la competencia normativa a la baja y la liberalización de los servicios públicos. 
Ambas son estrategias empresariales para abaratar costes sociales trasladando la producción o la mano de obra de unos Estados a otros donde los derechos laborales son mas reducidos (salarios …), o aplicando la norma laboral de los Estados mas precarios. El fenómeno de la competencia normativa se ha convertido en la estrategia de las autoridades financieras internacionales, establecidas en los mecanismos de gobernanza de la UE. 
Y el resultado ya lo conocemos al observar el agravamiento de las disparidades en materia laboral y social en el ámbito de la UE, España, Gracia Portugal e Irlanda a la cabeza del desempleo, la precarización, la pobreza y la exclusión. El TTIP, que significaría una gran perdida de derechos laborales, sociales y políticos conseguidos en Europa y tendrá consecuencias en todos los ámbitos que afectan la vida cotidiana de cualquier individuo o sociedad y muy particularmente en España como Estádo periférico; especialmente significará una pérdida de soberanía y de poder de decisión de cualquier gobierno ante las grandes empresas transnacionales europeas y de los Estados Unidos.
La aprobación de este tratado, prevé la creacón de un mecanismo de arbitraje de diferencias inversor-estado (ISDS) de caracter privado, que será el ecargado de solucionar conflictos jurídicos entre las empresas inversoras y los Estados. Es decir, las grandes multinacionales podrían denunciar a los gobiernos de los Estados en estos tribunales de arbitraje porque una ley concreta que han aprobado perjudica los beneficios actuales o futuros de la empresa. 
Esto, obligaría a los Estados a pagar indemnizaciones compensatorias de centenares de millones de dólares. A partir de ahí, la soberanía democrática quedará vacía y sometida a los poderes económicos. Con el TTIP, las empresas multinacionales ganan cada vez más poder en detrimento de la cidadanía y de los Estados. Ya no se trata sólo del poder judicial que obtendrían, sino también de la enorme influencia en el ámbito legislativo. Gracias al mecanismo del ISDS, que sustituye el derecho público por el derecho privado y supedita el interés general al potencial beneficio de las grandes empresas, los parlamentos de los Estados verian blindadas sus posibilidades legislativas que pretendan favorecer a la ciudadanía sobre el beneficio de las empresas, con lo que hipotecan la democracia y subvierten la voluntad popular. 
De llegar a cumplirse el TTIP, las multinacionales tendrían derecho a cuestionar las decisiones que tomen Estados Soberanos y a ser indemnizadas cuando éstas les perjudiquen, por lo que los Estados se lo pensarán dos veces a la hora de aprobar leyes que se enfrenten a los poderes de las grandes empresas, por miedo a tener que pagar sumas multimillonarias. La única posibilidad de mantener los derechos laborales y sociales es la oposición frontal y rotunda de los pueblos de Europa, por lo que realizar campañas informativas, promover alianzas con organizaciones, con la Cumbre Social y promover movilizaciones ciudadanas contra el acuerdo debe ser una prioridad para Izquierda Socialista, por ello, ella Asamblea General de Izquierda Socialista PSOE Andalucía 
Resuelve: 
1.- Parar la aplicación del TTIP debe ser una prioridad para defender los derechos laborales y sociales de las clases trabajadoras y de la ciudadanía en general, por lo que IS PSOE A participará en las diferentes plataformas organizadas en Andalucía. 
2.- IS PSOE A llevará a todos los órganos de decisión del PSOE iniciativas contrarias a la aplicación del TTIP, el TISA (Acuerdo Multilateral para la Liberalización y Privatización de Servicios Públicos) y la no ratificación del CETA (Acuerdo de Libre Comercio entre Canadá y la UE). 
3.- IS PSOE A reivindica el derecho de los pueblos a ser informados, participar en la toma de decisiones de los asuntos que cambiarán radicalmente los hábitos y costumbres de vida y exige una consulta a la ciudadanía para que sea el pueblo quien tome la decisión sobre el Tratado Transnacional.

REFORMA CONSTITUCIONAL

La larga crisis económica que padecen las clases trabajadoras y populares ha generado una decepción colectiva hacia la política, las instituciones y el propio sistema democrático sustentado en el marco constitucional de 1978, especialmente por su inoperancia ante los múltiples casos de corrupción, ante la defensa de derechos y libertades de la ciudadanía y ante los problemas graves que genera el actual modelo territorial del Estado. Sin embrago, ha posibilitado el desarrollo de una absoluta deriva liberal que hace prevalecer los intereses y beneficios de las grandes corporaciones empresariales, financieras y especulativas en perjuicio de las personas.
La ciudadanía se ha pronunciado el 20D y todo apunta a la necesitad de construir un pacto entre el modelo constitucional del 78 y la nueva sociedad surgida en el marco de la gran crisis, orientando a la política hacia la construcción de un proyecto compartido por la mayoría social, que es la mayoría trabajadora, y que propicie esperanza para recuperarla como instrumento fundamental que combata las crisis.
Mejorar la calidad democrática de España y buscar la mejor salida para la ciudadanía, encontrando posiciones de acuerdo que den respuestas a la crisis institucional, económica y política pasa por afrontar un profundo proceso de reformas de la Constitución con una óptica progresista. Es preciso un nuevo pacto constitucional que modifique aspectos sustanciales de la actual Constitución, fruto del acuerdo entre franquistas y demócratas -que sirvió como base para la construcción democrática de España- y que en la actualidad se encuentran superadas, para conseguir una pluralidad y convivencia sostenibles y sustentables.
Un pacto que constitucionalice el modelo de organización territorial del Estado y las mejoras de las normas de funcionamiento, relaciones y competencias entre los diferentes territorios de forma tal que, se clarifiquen y mejoren las competencias, la financiación autonómica y municipal, la constitucionalización de la lealtad institucional, el reconocimiento constitucional de los municipios y provincias y sus garantías de autonomía y el modelo federal de Estado que garantice la convivencia entre las diferentes naciones de España desde los principios inherentes al sentimiento federalista: unidad,diversidad, solidaridad, lealtad e igualdad desde donde deben tejerse los ejes económicos,fiscales, de sentimientos nacionales y soberanía popular y de participación ciudadana. Que mejore la calidad democrática facilitando la participación ciudadana mediante el impulso a las iniciativas legislativas populares, el referéndum consultivo y el derecho de deliberación ciudadana. Que proteja y amplíe los derechos fundamentales para preservar la inviolabilidad del derecho universal, gratuito y de calidad de la sanidad pública, que garantice y proteja el derecho universal a la pensión, a la prestación de las personal dependientes, que considere la vivienda como un derecho subjetivo, que promueva pactos de estado por la educación, la ciencia y la cultura.
Que reforme el sistema electoral español, luche contra la corrupción, ponga fin a los privilegios de sucesión a la Jefatura del Estado, de los aforamientos, de la inviolabilidad de la Jefatura del Estado, a la arbitrariedad de la exigencia de motivación de los indultos y a los privilegios de la Iglesia Católica reconocidos en el artículo 16.3 de la Constitución. Que desarrolle una nueva regulación de la estabilidad presupuestaria, que no juegue contra el Estado Social, para lo que es preciso reformar en su integridad el artículo 135 de la Constitución.
Igualmente es preciso un nueva legislación laboral que derogue la reforma laboral y se sustente en el diálogo social, que reafirme y fortalezca el papel que deben jugar los agentes sociales en la negociación colectiva y en el nuevo marco estatuario como representantes de los trabajadores/as . Que determine con firmeza la apuesta por un nuevo modelo productivo sustentado en un desarrollo energético renovable y sostenible, y que reduzca sustancialmente la dependencia de energías fósiles. Que mandate a las Administraciones Públicas y al conjunto de la sociedad a actuar de forma integral contra la violencia machista, obligando su dotación económica y de recursos humanos. Por todo lo expuesto, la Asamblea de IS PSOE Andalucía resuelve:
Único.- Promover ante IS PSOE Federal y constituir una Comisión de Trabajo que elabore una propuesta de reforma constitucional que aportar al PSOE, a la izquierda política y social y al conjunto de sociedad española.

MODELO DE PARTIDO

La coyuntura actual nos ha situado en un momento histórico crucial para nuestro país y nuestro partido. El resultado de las Elecciones Generales de diciembre de 2015 no deja lugar a dudas de que nuestro partido necesita una regeneración amplia y profunda que debe abarcar diversos ámbitos, desde nuestra forma de comunicar y contactar con la ciudadanía, hasta nuestra estructura interna.
A este último punto dedicaremos esta resolución. Desde hace varios años, muchas son las voces tanto de dentro como de fuera del partido que hablan de una regeneración democrática y de una democratización de la estructura del partido. Nuestra militancia se siente “mayor de edad” en el sentido kantiano del término.
 Quiere tener más protagonismo, más voz, mayor capacidad de decisión y reclama con toda claridad hacer oír su voz en los órganos de decisión del partido. El mundo en que vivimos hoy nada tiene que ver con el de hace treinta y siete años, cuando empezaba nuestra andadura democrática, y mucho menos que ver con la época en la que Pablo Iglesias fundara el PSOE. Hoy en día, los modernos medios de comunicación permiten la expresión directa de todas las personas así como un flujo de información mucho más amplia, diversa y multidireccional. Estos nuevos medios de comunicación han contribuido a democratizar la expresión y difusión de la palabra, de la opinión. Esto sin duda contribuye a un cambio de percepción de la realidad y de mentalidad que debe reflejarse en las estructuras de nuestro partido. La ciudadanía de hoy está acostumbrada a expresarse públicamente a diario y quiere ser escuchada. 
Por otro lado, desde hace algún tiempo nos hemos acostumbrado a ver y oír distintas noticias sobre la corrupción en el seno de los partidos políticos, principalmente en el de los dos partidos tradicionalmente mayoritarios (PP y PSOE). Este continuo flujo ha generado varias reacciones: tendencia a considerar la corrupción como endémica a la política, desilusión, disposición a creer que la acción política no sirve para solucionar los problemas reales de la gente, creencia en que las personas entran en política para su enriquecimiento personal, percepción de que en política siempre están los mismos, propensión a la abstención… Todo ello podemos resumirlo en una expresión muy habitual en los últimos tiempos: desafección por la política. 
 Analizadas de manera somera las características coyunturales del momento histórico en el que nos encontramos, vamos a proceder a exponer nuestra reflexión y propuesta de las líneas de transformación que debe afrontar nuestro partido para adecuarse a los tiempos, responder a las expectativas de nuestra militancia y del conjunto de la ciudadanía y convertirse en un partido moderno que sea fiel reflejo de la sociedad a la que aspira a representar, dirigir y mejorar. En este sentido, desarrollaremos tres líneas de actuación encaminadas a solventar cada uno de las deficiencias detectadas.
1. 2. DEMOCRATIZACIÓN DEL PARTIDO.
3. NUEVAS FORMAS DE COMUNICACIÓN. NO SOLO SE HABLA, TAMBIÉN SE ESCUCHA. 4. REGENERACIÓN DE LAS ESTRUCTURAS. ACABAR CON EL ANQUILOSAMIENTO DE LOS CARGOS. DEMOCRATIZACIÓN DEL PARTIDO. 
Desde hace mucho tiempo, la militancia ha demandado el fin del voto delegado en los órganos de decisión del partido, principalmente en los congresos y para asuntos referidos a la elección de cargos orgánicos principales (Secretaría General) y candidaturas electorales, así como decisiones de gran calado. En este sentido, debemos afirmar que en los últimos tiempos se han dado pasos en la buena dirección, como la celebración de primarias para la elección de la Secretaría General del partido, la candidatura a la Presidencia del Gobierno y a las municipales en localidades de más de 20.000 habitantes. 
Estos avances nos han convertido quizás en el partido que más voz da a sus militantes de manera real y con garantías. Además, debemos valorar como muy positivo el anuncio hecho por nuestro Secretario General, Pedro Sánchez, de consultar a la militancia sobre los posibles pactos a los que sea capaz de llegar para poder crear un gobierno de progreso. Sin embargo y pese a lo dicho, estos pasos no son suficientes. La militancia ansía más capacidad de decisión y de participación, y debemos dársela, pues ella es la base y la razón de nuestra existencia y pervivencia como partido. Las fórmulas de democratización han de ser muy sencillas. Ya no es tiempo de complejas estructuras encaminadas a generar opacidad en los procesos y a burocratizarlos. 
La simplicidad de los procesos también ayudará a mejorar la transparencia de los mismos. En este sentido, proponemos: 
1. El fin del sistema de avales de cara a la presentación de candidaturas personales (secretarios o secretarias generales, cabezas de candidaturas electorales). 
2. Listas abiertas para su votación en las asambleas de cada agrupación. Los candidatos y candidatas se autoproponen o son propuestos a las agrupaciones provinciales por sus agrupaciones locales. Luego, las agrupaciones provinciales hacen pública la lista de posibles candidatos y candidatas, y finalmente, los militantes en sus respectivas agrupaciones los votan a través del procedimiento del voto secreto en urna cerrada. 
3. La realización de consultas a la militancia sobre cuestiones fundamentales: pactos electorales, modelo de país, reformas constitucionales, tratados internacionales, derechos laborales… 
4. Garantizar la presencia con voz propia en los órganos de participación/dirección (Comités y Comité Director en los diferentes ámbitos territoriales), de las diferentes corrientes de opinión reconocidas en el marco estatuario federal. 
5. Flexibilizar las normas que regulan los procedimientos de asambleas comités para favorecer el debate político, propiciando turnos de contra réplica a la dirección. 
 NUEVAS FORMAS DE COMUNICACIÓN. NO SOLO SE HABLA, TAMBIÉN SE ESCUCHA. Debemos aprovechar los actuales canales de comunicación propiciados por las Nuevas Tecnologías de la Comunicación y la Información para acercarnos más a la militancia, en concreto, y a la ciudadanía, en general. Hasta ahora, desde el partido hemos utilizado las Redes Sociales en un sentido anticuado, desfasado, con la misma mentalidad con la que nos enfrentamos a los medios de comunicación tradicionales.
 Estos últimos se basaban en la transmisión unidireccional y masiva de un mensaje exhaustivamente diseñado. Sin embargo, los modernos canales de comunicación posibilitan otros usos y otras formas de comunicación que no responden al modelo anteriormente citado. Las Redes Sociales permiten la personalización de los mensajes que enviamos a la ciudadanía, así como, y esto es lo más interesante, conocer de primera mano sus inquietudes, sus opiniones, sus intereses, sus problemas, sus aspiraciones… Debemos utilizar nuestros canales de redes sociales para recoger propuestas, opiniones, ideas, sugerencias… ciudadanas en los asuntos de relevancia. Nuestra presencia en las redes debe pasar de ser unidireccional a ser multidireccional. Por otro lado, no debemos olvidar que las asambleas del partido también deben seguir siendo un importante foro de debate de cualquier asunto. De hecho, estas deben tomar un papel más activo y relevante. 
REGENERACIÓN DE LAS ESTRUCTURAS. ACABAR CON EL ANQUILOSAMIENTO DE LOS CARGOS. 
A grandes rasgos, podemos clasificar los tipos de cargos relacionados con nuestra acción política en los siguientes: Orgánicos: cargos de dirección del partido. Electos: cargos obtenidos como resultado de unas elecciones por la inclusión en una candidatura. Aquí podemos hacer una subdivisión: - Remunerados. - No remunerados, como puede ser el caso de los concejales en oposición que no sean, a su vez, diputados provinciales. Institucionales: cargos no electos, pero con responsabilidad de gestión (diputados provinciales, delegados provinciales, presidentes de determinadas instituciones como mancomunidades…). El procedimiento de elección de los dos primeros tipos ha quedado claro en el primer epígrafe. 
Lo que debe determinarse en estos casos es el tiempo que una persona puede perpetuarse en un cargo. En este sentido, debemos optar por la limitación a dos legislaturas en el caso de los cargos electos. Además, se debe evitar la profesionalización de la política, es decir, que una persona vaya “saltando” de cargo en cargo y que haga de la política su forma de vida. Muy al contrario, lo que debe propiciarse es la participación de distintas personas y que la renovación sea un proceso constante y continúo en el partido, de modo que se entienda que, más allá de las personas, lo que debe definirnos son las ideas, nuestras propuestas políticas, nuestra capacidad de gestión y de resolución de los problemas de la sociedad. 
De esta manera, las personas que entren en política bajo las siglas del PSOE, ya sea en un cargo electo o institucional, deben asumir que se trata de una responsabilidad con fecha de caducidad. Está claro que se deben arbitrar también medidas encaminadas a evitar que algunos compañeros y compañeras se perpetúen en política pasando de forma continua de cargo en cargo. 30 En el mismo sentido, acabar con las puertas giratorias y la participación en los Consejos de Administración de empresas derivadas de la acción política, debe ser un acto consustancial a la propia política.